viernes, 2 de septiembre de 2011

No es esperar a que pase la tormenta,
es aprender a bailar bajo la lluvia
sin que te importe mojarte.
No es esperar a que alguien baile contigo,
 es tener valor para bailar toda la noche
por mucho que nadie lo haga contigo.
Porque más allá de las nubes,
el cielo siempre es azul,
porque el agua del mar es salada,
 porque el sol siempre quema y
el viento no siempre es frío.
Porque es tan sencillo como decir
dos palabras, ocho letras.
Y a la vez, se hace tan complicado..

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